Tres poemas para mi madre
Trozos de mi diario.
1
otoño poético
Madre,
tu mirada de primavera escondida
fue el origen de mi sueño terrestre.
2
Madre,
dichosa soy por presenciar la ceremonia:
el tiempo te toca
y lentamente derrama
el invierno en tu cabello;
Al ser ungida por los años
tu piel se frunce y cae
como fruta madura.
Y yo te contemplo, madre,
con el amor enmarañado en la mirada
y tu gracia anidada en el alma.
Tu aurora plateada me entrega
las semillas de tu obra y de tu vida
para tenerte siempre en mí,
enraizada y florecida.
3
Pesca poética
(revista de arquitectura convertida en un poema para mi madre)
Madre,
este idílico rincón de tu cuerpo
tomaré por villa y vivienda.
En la dualidad
-ese arte de desembocar la una en la otra-
creas un jardín interior que nutre mis sentidos.
En la convivencia
-esa mínina separación entre ambas-
las fuentes de agua de tu matriz
dan vida y forma a cada una de mis piezas.
En la musicalidad
-ese secreto que te susurro por las noches-
tú fluyes hacia el infinito
y la visión ancestral te revela un trozo de mi rostro.

Comentarios
Publicar un comentario